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Hospital Susana López de Valencia E.S.E. Necesito ayuda

Qué nos protege

No es una lista de buenos propósitos. Son las cosas que, según la evidencia, hacen que una crisis se atraviese en lugar de sostenerse sola.

Tener a alguien

Una sola persona de confianza con quien poder hablar cambia el panorama. No hace falta un círculo grande ni una amistad de años: hace falta alguien a quien se le pueda decir la verdad sin quedar en evidencia.

Lo que se puede hacer: preguntarte quién es esa persona para ti, y si sigues teniendo contacto con ella. Y ser tú esa persona para alguien más — casi siempre consiste en volver a preguntar dentro de unos días.

Saber a dónde ir antes de necesitarlo

La barrera más frecuente no es que no exista ayuda: es no saber a dónde ir, y no atreverse a ir. Buscar un número en el peor momento es justamente cuando menos capacidad se tiene de buscarlo.

Lo que se puede hacer: guardar el 123 y el 106 en el teléfono hoy, sin necesitarlos. O guardar la página de dónde buscar ayuda, que existe justamente para eso.

Conservar algo que te sostenga

Dormir. Comer. Moverse. Algo que te guste y que no sea trabajo. Suena menor y no lo es: cuando eso se cae, todo lo demás pesa más. En turnos rotativos es más difícil, y por eso importa más.

Lo que se puede hacer: proteger una sola cosa. No cinco. La que puedas sostener incluso en semanas malas.

Que pedir ayuda no cueste el prestigio

En salud hay una barrera propia: el temor a que pedir ayuda se lea como no estar en condiciones de ejercer. Mientras ese temor esté, la gente aguanta en silencio, y aguantar en silencio es exactamente lo que empeora las cosas.

Lo que se puede hacer: hablarlo. Un equipo donde alguien ha dicho en voz alta que fue a terapia es un equipo donde el siguiente lo tiene más fácil.

No soltar a alguien después de una crisis

Las semanas posteriores a una crisis importan tanto como la crisis. Es cuando la atención de todo el mundo se relaja y la persona vuelve a la rutina como si nada hubiera pasado.

Lo que se puede hacer: volver a preguntar un mes después. Es de las cosas más útiles y de las que menos se hacen.


Y lo que no depende de cada uno

Conviene decirlo con claridad, porque estas campañas suelen deslizarse hacia lo contrario: buena parte de lo que determina el bienestar de un equipo de salud no es una decisión individual. Son las cargas, los turnos, el descanso real, los tiempos de la tarea y si hay a quién acudir dentro de la institución.

Las directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre salud mental en el trabajo (2022) recomiendan priorizar precisamente eso — actuar sobre las condiciones — antes que sobre los hábitos de cada persona. Es también lo que esta encuesta busca poder mostrar.

Fuente: WHO guidelines on mental health at work, Organización Mundial de la Salud, 2022.

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